Estudio refuta que el comercio legal de tortugas en Indonesia sustente medios de vida
El comercio legal solo podría sustentar entre 241 y 306 recolectores con un salario mínimo de subsistencia. Un estudio publicado en ‘Discover Animals’ analiza el impacto económico de esta actividad, que tiene una cuota anual de casi 50.000 ejemplares de cuatro especies, principalmente para exportar su carne a China.
El margen legal es insuficiente para una economía familiar
La investigación, dirigida por Vincent Nijman de la Universidad Oxford Brookes, calculó los ingresos anuales de un recolector multiplicando el precio de mercado de cada tortuga por la cuota legal permitida. Los resultados indican que, excluyendo gastos como permisos o transporte, los ingresos apenas alcanzan el salario mínimo. Incluso en un escenario optimista, el comercio legal solo podría apoyar a unas pocas cientos de personas en todo el país.
La ilegalidad, presunta base de la rentabilidad
Los investigadores plantean que una proporción significativa del comercio debe ser ilegal para que sea rentable. Han documentado un mercado negro que podría alcanzar el 90% en algunas especies. Chris Shepherd, coautor del estudio, afirma que promover este comercio como sustento acelera la disminución de especies que se reproducen lentamente.
Antecedentes: La crisis asiática de las tortugas
La demanda de carne de tortuga en China, unida a la pérdida de hábitat, provocó una drástica disminución de las poblaciones de tortugas y galápagos en el sudeste asiático a principios del siglo XXI. Indonesia es un exportador prominente, con cuatro de sus 39 especies objetivo para el comercio de carne bajo cuota.
Cierre: Llamado a la revisión de cuotas y alternativas
El estudio insta a las autoridades indonesias a hacer cumplir las cuotas, prohibir el comercio de especies amenazadas y proporcionar medios de vida alternativos. Jordan Gray de la Alianza para la Supervivencia de las Tortugas señala que el comercio no es económicamente eficiente ni ecológicamente sostenible, por lo que Indonesia tiene la oportunidad de reevaluar sus políticas. La reclasificación de la tortuga caja de Palu como subespecie en peligro crítico exige una acción rápida para revisar las cuotas de captura.