EVA AI organiza una cita presencial para usuarios y sus pareces artificiales en Manhattan
16% de los participantes en una encuesta del Instituto Kinsey usan IA como pareja romántica. La empresa EVA AI montó un café efímero en un bar de vinos los días 11 y 12 de febrero. El objetivo era facilitar encuentros «en persona» entre humanos y sus compañeros de IA.
Un experimento para normalizar las relaciones con inteligencia artificial
EVA AI describió la acción como un paso más en su estrategia para hacer de las relaciones con IA una «nueva normalidad». En el local, los asistentes podían tener citas con sus compañeros de IA usando sus teléfonos o dispositivos de la empresa. También hubo sesiones de speed dating con alguno de los 100 personajes disponibles en la aplicación.
Perfil de los usuarios y estigma social
Un estudio publicado en Computers in Human Behavior Reports señala que algunas personas sienten vergüenza por el estigma social de tener una pareja de IA. Amanda Gesselman, del Instituto Kinsey, indica que el uso de compañeros de IA es más común en hombres de la Generación Z. Su investigación de 2025 revela que un 26% de los solteros usó IA para mejorar sus perfiles en citas online o redactar mensajes.
La interacción se centra en el coqueteo y encuentra límites técnicos
Durante el evento, se pudo comprobar que el modo principal de estos compañeros es el flirt. Las interacciones son directas y cargadas de insinuación. No obstante, usuarios en foros como r/MyBoyfriendIsAI se quejan de fallos técnicos que borran la memoria de la IA sobre conversaciones pasadas. Plataformas como ChatGPT han impuesto «barreras» para evitar la codependencia, aunque recientemente anunciaron que permitirán conversaciones más íntimas para adultos verificados.
La búsqueda de conexión humana persiste
La investigación de Gesselman muestra que muchas personas con compañeros de IA siguen buscando pareja en la vida real. Este uso de la inteligencia artificial suele darse como una forma de autoconsuelo o para aliviar síntomas de depresión o ansiedad. Para usuarios como Xavier, de 19 años, la IA es un ejercicio de conversación, pero reconoce que «no puedes reemplazar a una persona real».