Consumo diario de frutos secos reduce riesgo de muerte prematura
El consumo habitual de frutos secos se asocia a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y de muerte prematura. Estos alimentos son fuente de grasas insaturadas, fibra, proteínas vegetales y antioxidantes. Su ingesta moderada ayuda a controlar el peso.
Beneficios cardiovasculares y cognitivos confirmados
Los frutos secos mejoran marcadores clave de la salud del corazón, como los lípidos en sangre. Las nueces son el único fruto seco con una declaración de propiedades saludables aprobada por la FDA de Estados Unidos para reducir el riesgo de enfermedad cardiaca. Quienes las consumen obtienen mejores resultados en pruebas de memoria.
Los frutos secos más destacados y sus propiedades
Nueces pecanas: Aportan polifenoles que reducen la oxidación de los lípidos.
Almendras: Tienen alto contenido en fibra y son una buena fuente de vitamina E antioxidante.
Pistachos: Presentan una elevada proporción de proteínas y aportan valina para el músculo.
Nueces de Brasil: Son una fuente rica en selenio, pero su consumo debe limitarse a una o dos al día.
Evidencia científica sobre la ingesta recomendada
Los ensayos clínicos muestran que raciones superiores a 30 gramos diarios de nueces reducen el colesterol LDL. Para las almendras, las raciones de entre 42 y 50 gramos son las que han mostrado efectos más favorables. La investigación del Instituto de Tecnología de Illinois avala los beneficios de las nueces pecanas.
Implicaciones para la salud pública
Incorporar estos frutos secos a la dieta diaria contribuye a la salud metabólica, cardiovascular e intestinal. Su consumo favorece un microbioma equilibrado y ayuda a controlar la glucosa en sangre. La evidencia científica consolida su papel en la prevención.