Países Bajos generaliza semana laboral de cuatro días con jornada de 32 horas
Los empleados neerlandeses trabajan una media de 32,1 horas semanales, la cifra más baja de la Unión Europea. Esta práctica, extendida desde hace años, mantiene un PIB per cápita alto pero genera dudas sobre su sostenibilidad futura.
Un modelo arraigado en la cultura laboral
La semana de cuatro días es común en Países Bajos, incluso en grandes empresas. La unión FNV presiona al gobierno para que sea una recomendación oficial. Los trabajadores ya tienen derecho legal a solicitar una reducción de jornada. Empresas como Positivity Branding o la firma de software Nmbrs reportan mayor retención de talento y menos absentismo con este modelo.
El debate sobre la productividad y el futuro
La OCDE reconoce la alta productividad neerlandesa, pero advierte de que no ha crecido en los últimos 15 años. La economista Daniela Glocker señala que, para mantener el nivel de vida, el país debe aumentar la productividad o la oferta laboral. Nicolas Gonne, también de la OCDE, cuestiona la sostenibilidad del modelo ante una población que envejece.
Los desafíos estructurales del mercado laboral
Países Bajos tiene la mayor proporción de trabajadores a tiempo parcial de la OCDE. Peter Hein van Mulligen, de la Oficina de Estadística neerlandesa (CBS), apunta a un «conservadurismo institucionalizado» que frena la participación femenina a tiempo completo. Un estudio de 2024 refleja que un tercio de la población cree que las madres con hijos muy pequeños no deberían trabajar más de un día a la semana.
Implicaciones para la economía y la sociedad
Los sindicatos argumentan que la semana de cuatro días puede reducir la brecha de género y hacer profesiones con escasez, como la educación o la salud, más atractivas. El economista Daniela Glocker indica que aumentar la oferta laboral podría requerir mayor inmigración o que más mujeres trabajen a tiempo completo, para lo cual es necesario mejorar el acceso a guarderías asequibles y revisar los impuestos.