Brasil coloca 4.500 millones en deuda con demanda casi triple
La demanda de 12.000 millones superó 2,7 veces la oferta. El Tesoro brasileño realizó su primera emisión internacional de bonos del año. La operación coincide con un momento de fortaleza en los mercados locales.
Detalles de la operación récord
El Tesoro vendió 3.500 millones en bonos Global 2036 a 10 años, la mayor emisión en dólares a ese plazo de su historia. También reabrió 1.000 millones en bonos Global 2056 a 30 años. El diferencial de 245 puntos base sobre los bonos del Tesoro de EE.UU. para el bono a 30 años es el más bajo desde julio de 2014. Los bancos coordinadores fueron HSBC, JPMorgan, Santander y Sumitomo.
Contexto de mercado favorable
La emisión se produjo el mismo día que el Ibovespa marcó su décimo récord del año y el real alcanzó su nivel más fuerte en 21 meses. Las expectativas de inflación para 2026 bajaron al 3,97%. El Copom ha señalado que podría comenzar a recortar la tasa Selic en marzo.
Factores que impulsan la confianza
Los ingresos fiscales récord de 2025, de 2,89 billones de reales, han aliviado las preocupaciones de financiación. La operación también establece referencias líquidas en la curva de rendimiento en dólares para que las empresas brasileñas las usen. Los fondos se añadirán a las reservas internacionales el 19 de febrero.
Límites estructurales al optimismo
Brasil mantiene una calificación crediticia por debajo del grado de inversión (BB/Ba1). La deuda bruta ronda el 91% del PIB y sigue en aumento. Más del 90% del presupuesto federal está comprometido en gasto obligatorio. La elección presidencial de octubre añade incertidumbre política.
Una ventana de oportunidad con interrogantes
La emisión demuestra que el capital global apuesta por Brasil. La cuestión pendiente es si el país podrá mantener la disciplina fiscal durante un año electoral, donde los pagos de intereses consumen más de una quinta parte de los ingresos del gobierno.