Bolivia supedita restablecimiento de relaciones con EEUU a tiempos de Washington
El gobierno boliviano aspira a restablecer embajadores en el primer semestre de 2026, pero el proceso depende de las dinámicas en Estados Unidos. El canciller Fernando Aramayo, en misión oficial en Washington, confirmó que la agenda bilateral es amplia y que el retorno de la DEA, aunque en la mesa, no es prioritario.
Una agenda bilateral que trasciende lo antidrogas
El canciller Fernando Aramayo explicó que las negociaciones con Estados Unidos abarcan una agenda mucho más amplia. Sobre la posible vuelta de la DEA, señaló que es parte de un conjunto de acuerdos pero no es un tema central. Aramayo argumentó que la cooperación en seguridad es necesaria tras un periodo de 20 años con estructuras corruptas, en referencia al caso Botrading.
La urgencia de la cooperación en seguridad
A pesar de no ser prioritario, Aramayo reconoció la necesidad de trabajar de forma urgente no solo con la DEA, sino con otras agencias. Subrayó que el combate al narcotráfico es un tema prioritario para Bolivia y la región. Esta declaración se produce después de que autoridades bolivianas confirmaran en enero que agentes estadounidenses sobrevolaron el trópico de Cochabamba.
Antecedentes de una relación diplomática fracturada
Las relaciones diplomáticas plenas se interrumpieron en septiembre de 2008, cuando el entonces presidente Evo Morales declaró persona non grata al embajador Philip Goldberg. Desde entonces, ambos países solo mantienen relaciones a nivel de encargados de negocios. El actual gobierno de Rodrigo Paz tiene como objetivo declarado normalizar plenamente los vínculos este año.
Un proceso sujeto a los tiempos políticos de EEUU
El cierre del proceso de restablecimiento de relaciones depende de las dinámicas internas en Estados Unidos. Mientras Bolivia manifiesta su voluntad de avanzar en el primer semestre, la consolidación final está en función de los tiempos que maneja Washington. La gestión del canciller Aramayo en el país norteamericano busca reposicionar a Bolivia en los círculos de decisión estadounidenses.