Transportistas bloquean vías en tres ciudades de Bolivia por gasolina defectuosa
Al menos 2.000 vehículos presentan daños según los sindicatos. Este jueves 5 de febrero, transportistas de La Paz, Santa Cruz y Oruro cortaron calles y carreteras exigiendo una compensación económica al Gobierno de Rodrigo Paz por la «mala calidad» de la gasolina distribuida. Las autoridades dieron 24 horas para una respuesta, tras lo cual amenazan con una huelga indefinida.
Protestas se extienden en el departamento cruceño
En Santa Cruz, mototaxistas lideran bloqueos «indefinidos». Según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hay tres puntos cortados: dos en inmediaciones de El Torno y uno en un ingreso a Montero. El dirigente Rubén Darío Cardozo informó que las protestas se ampliaron a la capital cruceña y a los Valles, con cortes en avenida Virgen de Luján y plantas de YPFB. La Federación 15 de Mayo de Warnes anunció nuevos bloqueos desde las 00:00 del viernes 6 en el kilómetro 17,5.
Exigencias y advertencias de los afectados
El dirigente Limbert Tancara del Transporte Libre de La Paz dijo: «Hemos dado 24 horas al Gobierno para que se manifieste sobre la reposición de daños y perjuicios». Anunció que si hasta el domingo no hay un llamado al diálogo, «se masificará la medida de presión». En Oruro, los chóferes se apostaron frente a las oficinas de YPFB.
Respuesta oficial reconoce problemas puntuales
El Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la ANH emitieron un comunicado conjunto. Aseguraron que un análisis técnico confirma que la gasolina importada y nacional cumple especificaciones, pero admitieron «casos específicos» de gasolina residual en algunos tanques con parámetros inferiores y concentraciones superiores de gomas y magnesio. El Gobierno de Paz justificó que trabaja con un «sistema heredado» que se está corrigiendo.
Acciones de control anunciadas
La ANH inició un operativo nacional de control para verificar la calidad del combustible. YPFB tomará muestras del combustible importado desde Paraguay en los próximos días. Estas acciones buscan respaldar la gasolina comercializada con verificaciones rigurosas.
Antecedente: fin de la subvención a los combustibles
El Gobierno boliviano retiró en diciembre la subvención a los combustibles vigente durante más de dos décadas. Este hecho precedió a las actuales protestas. El litro de gasolina especial pasó de costar 0,53 centavos de dólar a un dólar, y el precio de la gasolina premium subió de 1 a 1,58 dólares.
Cierre: presión social y control estatal en curso
La situación combina protestas escalonadas con acciones de supervisión técnica. Mientras los transportistas mantienen bloqueos y amenazan con ampliarlos, las entidades estatales realizan operativos de control y análisis. El conflicto permanece abierto a la espera de una solución gubernamental a la demanda de compensación económica.