Informe de HRW acusa a Trump de desprecio por derechos humanos en su segundo mandato
La organización Human Rights Watch (HRW) denuncia en su informe anual «violaciones atroces» de derechos en Estados Unidos durante el primer año del segundo mandato de Donald Trump. El documento señala redadas migratorias violentas, retrocesos en políticas medioambientales y un giro hacia el autoritarismo.
Denuncias sobre inmigración y minorías
HRW destaca redadas «innecesariamente violentas y abusivas» para detener a inmigrantes, con dos muertes de manifestantes en Minneapolis. La Administración revocó directrices que protegían lugares sensibles como escuelas. El informe acusa al gobierno de usar «clichés racistas» y crear chivos expiatorios basados en raza, limitando solicitudes de asilo y deportando a inmigrantes, principalmente negros y latinos, violando su derecho al debido proceso. 32 personas murieron en 2025 bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Políticas internas y retrocesos en derechos
El documento subraya un «marcado giro hacia el autoritarismo», con el despliegue de la Guardia Nacional y represalias contra enemigos políticos. Trump eliminó programas federales de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en su primer día. Se han ejecutado 47 personas y se mantiene una alta tasa de encarcelamiento juvenil. Varios estados han restringido derechos sexuales y reproductivos y más de la mitad prohíben la atención médica de afirmación de género para menores.
Antecedentes de un año de políticas
El informe anual de HRW subraya que el año transcurrido desde que Donald Trump retornó al poder ha estado marcado por un «flagrante desprecio por los derechos humanosviolaciones atroces» en ámbitos como el trato a inmigrantes, minorías y retrocesos en política medioambiental.
Cierre e implicaciones internacionales
En política exterior, la Administración amplió sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) y se retiró de instituciones como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Los bombardeos en el Caribe y el Pacífico contra lanchas sospechosas dejaron más de 120 muertos, actos que HRW califica de «ejecuciones extrajudiciales flagrantemente ilegales». Además, se liquidó casi toda la ayuda exterior al desmantelar la agencia USAID.