Ministro Lupo afirma que el vicepresidente Lara debe resolver sus problemas consigo mismo
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, declaró que el vicepresidente Edmand Lara es quien debe resolver sus propios problemas. Lupo realizó estas declaraciones en una entrevista con Unitel, en respuesta a las reiteradas invitaciones al diálogo que Lara ha formulado al presidente Rodrigo Paz a través de videos en TikTok.
Crítica al uso de redes sociales para diferencias internas
El ministro consideró que TikTok no es el instrumento correcto para el entendimiento interno dentro del gobierno. «Obviamente no es el TikTok el instrumento correcto para poder entendernos entre nosotros», afirmó Lupo. Su declaración señala directamente que el vicepresidente debe solucionar sus asuntos personales antes de abordar las diferencias con el presidente.
Invitaciones públicas del vicepresidente
La semana pasada, Edmand Lara publicó varios videos en TikTok dirigidos al presidente Paz. En ellos, invitaba al diálogo para superar diferencias, ofreciéndose a realizar una autocrítica y a conversar «el tiempo que sea». En un mensaje posterior, aunque afirmó que «vivimos en un narcoestado», pidió unidad al gobierno.
Apertura gubernamental y enfoque del presidente
Frente a esta situación, Lupo aseguró que siempre ha existido apertura para que el vicepresidente forme parte del gobierno y cumpla sus responsabilidades. Sin embargo, contrastó esta postura con la del mandatario, indicando que el presidente Paz se concentra en resolver los problemas de la población y en la gestión de gobierno, prefiriendo guardar silencio ante los ataques en redes sociales.
Contexto de la relación ejecutiva
El vicepresidente Edmand Lara se ha declarado opositor del gobierno y arremete de forma constante contra el presidente Paz a través de TikTok. El presidente, por su parte, ha señalado en una ocasión que no debate desde las redes sociales.
Repercusión en la estabilidad del gobierno
Las declaraciones del ministro Lupo ponen de manifiesto la fractura pública dentro del órgano ejecutivo. Esta situación evidencia que las diferencias se gestionan a través de declaraciones públicas y redes sociales, en lugar de canales institucionales internos, mientras el presidente opta por una estrategia de silencio y concentración en la gestión.