Negros acoge la primera conferencia regional de Slow Food en Asia-Pacífico
La isla filipina de Negros ha sido designada capital regional de la agroecología. El evento reunió a agricultores, chefs y responsables políticos para discutir sistemas alimentarios resilientes. Esto consolida dos décadas de trabajo para convertir la isla en un referente orgánico.
Una visión que transforma el territorio
Ramon ‘Chin-Chin’ Uy Jr., empresario y consejero de Slow Food para el Sudeste Asiático, impulsa desde 2005 un modelo de “isla orgánica”. Su visión abarca ahora 20.000 hectáreas de cultivo ecológico e involucra a unos 20.000 pequeños agricultores. Bacolod actúa como centro urbano clave que conecta productores, mercados e instituciones.
Los orígenes: de la composta a la resiliencia
Todo comenzó con un negocio de compostaje. La crisis del petróleo de 2006, que disparó el precio de los fertilizantes químicos, demostró la vulnerabilidad de la agricultura convencional. Esta experiencia llevó a Uy a fundar una granja orgánica para demostrar la viabilidad de los insumos naturales y crear relaciones directas entre productores y consumidores.
Antecedentes: Reconocimiento institucional
El trabajo sostenible ha logrado que Bacolod sea designada Centro de Gastronomía Sostenible y Negros Occidental, Capital Orgánica de Filipinas. Estos reconocimientos buscan posicionar la isla como plataforma para promover la agroecología como respuesta práctica al cambio climático en la región Asia-Pacífico.
Críticas al sistema y visión de futuro
Uy critica que la comida orgánica a menudo se exporta, mientras las comunidades locales consumen productos con químicos. Señala que la “comida barata” no existe cuando se contabilizan los costes ambientales y sanitarios. Ante los límites de la Ley de Agricultura Orgánica de Filipinas, aboga por sistemas de garantía participativa y precios protegidos para el agricultor.
Cierre: Agroecología como respuesta climática
Frente a la historia de monocultivo de azúcar en Negros, Uy defiende la diversificación como principio clave. Subraya que la agricultura orgánica, al mejorar la capacidad de retención de agua del suelo, ofrece mayor resiliencia ante sequías y lluvias intensas. El objetivo final, según Uy, es avanzar hacia un modelo regenerativo que restaure los ecosistemas mientras produce alimentos.