Carteles mexicanos intensifican ataques con drones explosivos
Los grandes carteles de México emplean cada vez más drones con explosivos contra objetivos militares y civiles. Este salto tecnológico se produce en un contexto de creciente presión de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
Un salto táctico en la violencia
David Saucedo, analista de seguridad, advirtió a EFE que los carteles han sumado una nueva amenaza aérea a los ataques por tierra. Estos drones, que antes solo eran de vigilancia, ahora pueden llevar bombas programables gracias a ingenieros contratados por las organizaciones criminales.
Ventajas para el crimen organizado
Para los carteles, el uso de estos artefactos tiene varias ventajas: bajo costo, capacidad para realizar ataques rápidos a distancia y sin sufrir ningún daño en sus filas. Se han convertido en un arma muy utilizada.
Impacto y una «cifra negra»
Las «bombas voladoras» se emplean contra instalaciones gubernamentales, civiles y en luchas internas. Dulce Torres, investigadora del COLMEX, señaló que su uso supone un salto táctico que cambia completamente la lucha. Además, ambos expertos coinciden en subrayar la «cifra negra» de ataques, ya que muchos no constan en registros oficiales.
Los datos oficiales
La Secretaría de la Defensa Nacional de México informó de 16 ataques con drones y explosivos improvisados contra militares entre febrero y octubre del año pasado. Estos se registraron principalmente en el estado de Michoacán.
Presión y colaboración con Estados Unidos
Torres destacó que contrarrestar esta amenaza debería ser un objetivo compartido en la agenda binacional. Esta realidad podría añadir más presión al Gobierno mexicano desde Washington para que intensifique su lucha contra organizaciones designadas como terroristas.
Oportunidad y debilidad
La situación también podría constituir una oportunidad de colaboración, dado que Estados Unidos dispone de tecnología antidrones más precisa. No obstante, la investigadora criticó la debilidad institucional de México, que a menudo carece del personal y los recursos para enfrentar estos ataques.