Bancarrota récord de agricultores en Brasil pese a exportaciones récord de 169.200 millones
Las quiebras se triplicaron en dos años mientras las exportaciones agrícolas brasileñas alcanzaron un máximo histórico de 169.200 millones de dólares en 2025. El alza de tipos de interés al 15% y el desplome de precios de la soja ahogan a los productores.
Una crisis paradójica: producción récord y quiebras masivas
El sistema enfrenta una contradicción aparente. Mientras Brasil consolida su papel como granero global, liderando el 60% de las exportaciones mundiales de soja, sus agricultores se arruinan. 1.272 explotaciones solicitaron protección por bancarrota en 2024 y otras 700 en 2025. La causa es una tensión financiera extrema: los costes de los fertilizantes, en dólares, suben y los ingresos por la soja caen casi a la mitad desde 2022.
Ola de fusiones y cambio de propiedad
La crisis desató una venta masiva de activos. Las fusiones y adquisiciones en el sector sumaron 2.500 millones de dólares en 2025, con un aumento del 20%. Inversores nacionales protagonizaron el 68% de las operaciones, aunque capitales extranjeros muestran interés ante el avance del acuerdo comercial UE-Mercosur.
El debate político sobre el modelo agrícola
La crisis genera un debate político intenso. Los conservadores critican la regulación ambiental y la falta de apoyo del Gobierno de Lula. Los progresistas señalan que el 75% del crédito subsidiado va a grandes operaciones y que multinacionales controlan el 75% de la cadena de soja, desviando ayudas públicas de los agricultores familiares.
Repercusión global de la concentración
La desaparición de pequeños productores y la consolidación de la propiedad afectan a las cadenas de suministro globales. Brasil es un proveedor clave para China, que compró 55.300 millones en productos agropecuarios. Esta concentración puede generar mayor fragilidad y volatilidad en los precios de alimentos a nivel mundial.
Antecedentes de un colapso anunciado
La situación no es una contradicción, sino la consecuencia de un modelo. El Banco Central de Brasil elevó los tipos de interés al 15%, su nivel más alto en dos décadas, haciendo impagables los préstamos agrícolas. Esta presión financiera, unida al colapso de los precios de la soja y al encarecimiento de los insumos, ha llevado a la bancarrota a miles de productores.
Cierre: Un sector clave cambia de manos
Las granjas siguen produciendo y las exportaciones fluyen, pero los agricultores que construyeron el sector están siendo desplazados. La reconfiguración de la propiedad de la tierra en Brasil, un actor crucial en la seguridad alimentaria global, tiene implicaciones profundas para la estabilidad del suministro mundial de alimentos.