Estados Unidos despliega portaviones en Golfo Pérsico tras protestas en Irán
Activistas denuncian más de 6.100 muertes en la represión de las protestas. Estados Unidos refuerza su presencia militar en la región con el envío del portaviones USS Abraham Lincoln y destructores, mientras el presidente Donald Trump afirma que Irán busca negociar.
Refuerzo militar estadounidense en la región
El COMANDO CENTRAL (CENTCOM) anunció la llegada de una fuerza militar encabezada por el portaviones a la zona. El despliegue tiene como objetivo promover la seguridad y estabilidad regionales. El presidente Trump declaró tener «una gran armada al lado de Irán» y aseguró que el régimen iraní «quiere llegar a un acuerdo».
Cifras en disputa sobre la represión
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos presentó un nuevo balance. Reporta 6.159 muertos, entre ellos 5.804 manifestantes, y más de 41.800 arrestos. El gobierno iraní reconoce 3.117 fallecimientos. The Associated Press no ha podido verificar las cifras de forma independiente debido al corte de internet y telefonía.
Antecedentes de las protestas y tensión regional
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre por la devaluación de la moneda y el alto costo de vida. Se extendieron por todo el país con consignas contra el régimen. El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, acusó a Trump de incitar a la violencia mediante grupos armados, sin presentar pruebas.
Repercusión en el «Eje de la Resistencia»
Milicias respaldadas por Irán han mostrado disposición a actuar. Kataib Hezbollah de Irak advirtió que una guerra «no será un picnic». Hezbollah en Líbano se negó a detallar su posible reacción, afirmando que se prepara para una «posible agresión». La red de grupos aliados de Irán ha colapsado tras los ataques israelíes y la guerra en Siria.
Cierre: Implicaciones de la crisis
La situación combina una grave crisis interna en Irán con una escalada militar en la región. La presión económica persiste, con el rial en caída libre. La capacidad de respuesta del régimen se ve limitada por su economía debilitada y el colapso de su red de aliados regionales, mientras Estados Unidos mantiene su despliegue militar.