TikTok implementa sistema de detección de edad en Europa ante presión regulatoria
La plataforma usará datos de perfil, análisis de contenido y señales de comportamiento para identificar posibles cuentas de menores de 13 años. Este despliegue se produce en un contexto global de debate sobre el acceso de los niños a las redes sociales.
Un mecanismo basado en supervisión humana
El sistema no prohíbe automáticamente a los usuarios. Las cuentas señaladas se envían a moderadores humanos para su revisión. TikTok ha realizado un piloto de un año en el Reino Unido que resultó en la eliminación de miles de cuentas de menores de 13.
Reacción global y marcos legales divergentes
Varios países están tomando medidas. Australia prohibió el acceso a menores de 16. El Parlamento Europeo aboga por límites de edad obligatorios. En Estados Unidos, 25 estados han promulgado leyes de verificación de edad, pero sin una ley federal de privacidad que establezca salvaguardias.
Expertos cuestionan la vigilancia y la escalabilidad
Eric Goldman, profesor de derecho, afirma que el sistema significa que «TikTok estará vigilando las actividades de sus usuarios». Advierte de falsos positivos y consecuencias para los usuarios identificados erróneamente. Además, señala que este enfoque no es fácilmente escalable a otras plataformas con menos datos de sus usuarios.
Privacidad y riesgos de los datos
Alice Marwick, de Data & Society, indica que la tecnología «expandirá la recopilación sistemática de datos», creando nuevos riesgos para la privacidad. El proceso de apelación de TikTok utiliza al proveedor Yoti, que emplea herramientas como tarjetas de crédito o identificaciones oficiales, lo que genera preocupación.
El debate trasciende la tecnología
La cuestión central, según Marwick, es si la restricción por edad es la herramienta adecuada para mejorar la seguridad y el bienestar de los jóvenes en línea. El sistema actual «crea mucha fricción y recopilación de datos» sin garantizar mejores resultados.
Un futuro con más autenticación de edad
Eric Goldman prevé que, si nada cambia drásticamente, los reguladores de todo el mundo construirán una infraestructura legal que requerirá que la mayoría de sitios web y aplicaciones autentiquen la edad de sus usuarios.