Trump descarta atacar Groenlandia y la reclama como deuda de seguridad europea
Donald Trump descartó el uso de la fuerza para obtener Groenlandia en el Foro de Davos. Argumentó que Europa, a través de la OTAN, tiene una deuda de seguridad con Estados Unidos y que la isla sería un pago justo. Contextualizó su petición en la historia de la Segunda Guerra Mundial y en las actuales disputas geopolíticas.
La narrativa histórica como justificación
Trump relató que Estados Unidos defendió y devolvió Groenlandia a Dinamarca tras la guerra. Calificó esa devolución como “un error”. Su argumento subyacente es que lo que fue devuelto puede ser renegociado, especialmente por el valor estratégico actual de la isla en la era de los misiles.
La presión a través de la OTAN y la economía
El expresidente vinculó la adquisición a sus quejas sobre el reparto de cargas en la OTAN. Afirmó que Estados Unidos gastó “billones y billones” en defender Europa. Acompañó su reclamo con una advertencia a Dinamarca: “podemos decir sí o no, pero lo recordaremos”.
De la soberanía a la lógica de la alianza
Trump intentó reposicionar el caso más allá de un tema de soberanía. Argumentó que solo Estados Unidos puede asegurar la isla ante Rusia y China. Dijo que adquirirla fortalecería a la OTAN y relegó los minerales a una razón secundaria, priorizando la disuasión y las infraestructuras de defensa.
El mensaje económico y de seguridad
En su intervención, hizo un balance de su gestión económica, citando bajas tasas de inflación y subidas de tarifas. El mensaje global fue que la protección estadounidense tiene un precio y presentó a Groenlandia como el recibo pendiente de pago por parte de Europa.
Antecedentes: Una deuda de guerra
La base de la reclamación se sitúa en la Segunda Guerra Mundial. Trump argumentó que Dinamarca no pudo defenderse ni defender Groenlandia, por lo que Estados Unidos intervino, ocupó el territorio y construyó bases. La devolución posterior es el origen de la deuda que ahora reclama.
Cierre: Las implicaciones de un reclamo estratégico
La petición trasciende la adquisición territorial. Establece un precedente donde la protección militar pasada se usa como moneda de cambio para reclamaciones geopolíticas presentes. Plantea una redefinición de las obligaciones dentro de la OTAN y coloca a Dinamarca en una posición de presión diplomática directa.