Exagente de inteligencia austriaco se sienta en el mayor juicio por espionaje en años
Egisto Ott, de 63 años, niega los cargos de espionaje para Rusia y abuso de autoridad. El juicio comienza este jueves en Viena. Se le acusa de entregar información a servicios rusos y al fugitivo Jan Marsalek, exejecutivo de Wirecard.
Acusaciones de una trama de espionaje prolongada
Los fiscales acusan a Ott de abusar de su autoridad como oficial de inteligencia entre 2015 y 2020. Recopiló sin autorización grandes cantidades de datos personales y movimientos de viaje usando bases de datos policiales. Entre 2017 y 2021, actuó en beneficio de un servicio secreto ruso en perjuicio de Austria. Entregó la información a Jan Marsalek y a representantes rusos a cambio de pago.
La conexión con el caso Wirecard y Rusia
Jan Marsalek, austriaco buscado por la policía alemana por fraude, se cree que está en Moscú. Se le considera un activo del FSB. En 2022, encargó a Ott obtener un portátil con hardware de seguridad de comunicaciones de la UE, que fue entregado a inteligencia rusa. Ott también habría copiado y pasado datos de teléfonos de altos cargos del Ministerio del Interior a Marsalek y Moscú.
Antecedentes: Un escándalo que revivió temores
El caso ha revivido los temores de que Austria siga siendo un foco de espionaje ruso. Tras su arresto en 2024, el entonces canciller Karl Nehammer lo calificó como «una amenaza para la democracia y la seguridad nacional».
Cierre: Implicaciones y casos vinculados
Ott se enfrenta a hasta cinco años de prisión por los cargos. En un caso separado, un exdiputado del FPÖ, Thomas Schellenbacher, ha sido acusado de ayudar a Marsalek a huir a Bielorrusia en 2020. Marsalek, además, ha sido acusado de fraude y se le vinculó con un grupo de búlgaros condenados en Londres por espiar para Rusia. Mensajes de ese juicio revelan que se sometió a cirugía estética para cambiar su apariencia.