Japón reinicia la central nuclear más grande del mundo tras el cierre de 2011
Tokyo Electric Power (TEPCO) reactivó este miércoles 21 de enero un reactor de la planta de Kashiwazaki-Kariwa. Es la primera vez que opera desde la catástrofe de Fukushima en 2011, que llevó al cierre de los 54 reactores del país. El reinicio se produjo tras una inversión de 8.000 millones de dólares en modernización.
Un reinicio marcado por la seguridad y la polémica
El operador TEPCO reactiva la unidad N°6 de esta central, que tiene siete reactores y ocupa 400 hectáreas. El proceso se retrasó un día por un problema técnico en una alarma. Las normas de seguridad japonesas son ahora las más estrictas del mundo. A pesar de una manifestación de unas 50 personas en Tokio, la mayoría de la población se muestra favorable a la reactivación.
El contexto energético y los objetivos del gobierno
Japón solo explota catorce reactores de los 54 previos a 2011. La primera ministra Sanae Takaichi quiere que la energía nuclear genere el 20% de la electricidad en 2030, frente al 5% actual. El objetivo es reducir una factura energética de más de 170.000 millones de dólares anuales y la dependencia de importaciones de combustibles fósiles.
Un largo camino desde el apagón nuclear
El regreso a la energía nuclear comenzó en 2015 con la planta de Sendai. El nuevo plan energético aprobado en 2025 marca que las renovables sean la mayor fuente hacia 2040, pero busca aprovechar al máximo la nuclear hasta acercarse a los niveles previos a Fukushima.
Implicaciones de un sector en reactivación
La vuelta a la operación de Kashiwazaki-Kariwa supone una victoria para la industria atómica japonesa. No obstante, cada reactivación supone una dura batalla. El país, quinto mayor emisor mundial de CO2, intenta equilibrar su mix energético entre nucleares, renovables y térmicas para garantizar el suministro.