Bolivia presenta en Davos su agenda de transición energética y corresponsabilidad
Bolivia inició este lunes 19 de enero su participación en el Foro Económico Mundial (FEM) en Davos. La delegación, encabezada por el canciller Fernando Aramayo y el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, busca posicionar al país como un socio en soluciones globales. El foro se extiende hasta el 23 de enero.
Una agenda para la reinserción internacional
La participación boliviana busca reinsertar al país en los principales espacios de diálogo económico y político internacional, tras años de bajo perfil. El objetivo es mostrar que Bolivia está lista para formar parte de las discusiones estratégicas sobre los grandes desafíos globales.
Ejes centrales de la propuesta boliviana
La agenda presentada por Aramayo se centra en tres pilares. Primero, la reactivación de cadenas de valor estratégicas vinculadas a la transición energética, con atención en la transferencia tecnológica y el valor agregado. Segundo, el avance hacia mecanismos financieros innovadores que remuneren servicios ecosistémicos y energía limpia. Tercero, la consolidación de alianzas para la formación técnica en sectores como energías renovables y redes inteligentes.
Contexto del Foro de Davos 2026
La edición 2026 del FEM se desarrolla en un contexto marcado por la desaceleración económica global, la fragmentación geopolítica y la urgencia de acelerar la transición energética. La agenda del encuentro gira en torno a la reconfiguración del crecimiento global, la seguridad climática y la gobernanza de la innovación.
Proyección de un socio confiable
Con esta participación, Bolivia busca proyectarse como un socio responsable bajo una lógica de corresponsabilidad. La propuesta se sustenta en reglas claras y estándares verificables, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El fin es posicionar al país como un actor confiable en un modelo de desarrollo más equilibrado y sostenible.