Bolivia y Chile acuerdan nueva agenda bilateral tras 48 años sin reunión
Los cancilleres de Bolivia y Chile firmaron cuatro acuerdos y definieron una agenda de nueve puntos en Santiago. Esta es la primera reunión oficial a este nivel en casi cinco décadas. La cooperación económica y los beneficios ciudadanos son el eje central, mientras el tema marítimo queda como enunciado.
Un giro hacia resultados tangibles
El canciller boliviano, Fernando Aramayo, afirmó que el objetivo fue «dar materialidad» a la agenda de acercamiento. Uno de los hitos inmediatos es la homologación de licencias de conducir para bolivianos en Chile, aprobada por el Senado chileno. Esta medida impacta directamente en la empleabilidad y movilidad de miles de personas.
Modernización económica y seguridad
Se acordó relanzar y modernizar el Acuerdo de Complementación Económica 22 (ACE 22). Aramayo explicó que el objetivo es incorporar innovación tecnológica y facilitación del comercio. La agenda incluye coordinación policial tras el hallazgo de 700 kilos de cocaína en Arica, dentro de un cargamento de madera boliviano con destino a España.
Continuidad política y mirada regional
La dimensión política se reforzó con la reunión de Aramayo con el presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Kast transmitió un mensaje de continuidad, señalando que la relación con Bolivia es una política de Estado. Se espera que el presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, asista a la investidura en marzo.
Una visión estratégica ampliada
La nueva agenda incorpora sectores como minería, energía y agroindustria. Ambos países coinciden en fortalecer el bilateralismo para potenciar el comercio boliviano a través de puertos chilenos y proyectarse hacia los mercados de Asia-Pacífico. El sector privado chileno, como la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), respaldó el acercamiento.
Antecedentes: Un encuentro histórico tras décadas
La reunión en Santiago el 15 de enero marcó el inicio de una nueva etapa bilateral. Fue el primer encuentro oficial a nivel de cancilleres en 48 años, un hecho que otorga dimensión política y estratégica a los acuerdos alcanzados.
Cierre: Reordenar la relación con lógica de futuro
La visita buscó reordenar la relación bilateral desde una lógica de futuro, más allá de los cambios de gobierno y las diferencias históricas. La agenda se centra en cooperación concreta, dejando el tema marítimo como enunciado para no frenar el avance en otras áreas.