Dirigentes evistas vigilan cuarteles en el Trópico y declaran estado de emergencia
Organizaciones afines a Evo Morales realizan vigilancia permanente en unidades de UMOPAR, Garras y cuarteles militares. Vicente Choque, dirigente del Trópico de Cochabamba, afirma que este control les permite conocer los movimientos de las fuerzas del orden. La declaración se produce ante operativos policiales recientes considerados inusuales.
Control sindical sobre fuerzas de seguridad
Vicente Choque declaró que las organizaciones “saben paso a paso cómo ellos actúan”. Para ello, realizan vigilancia en las puertas de la UMOPAR, las Garras de Chimoré y la Novena División del Ejército. Este monitoreo es parte del estado de alerta y emergencia declarado en la región.
Preocupación por operativos policiales
Choque señaló que los controles simultáneos en los cinco municipios del Trópico no son habituales. La acción, calificada de sorpresiva, genera interrogantes sobre su finalidad. “¿Quieren amedrentarnos?”, cuestionó el dirigente.
Razones del estado de alerta
Las organizaciones movilizan dos argumentos principales. Primero, que estos operativos representarían un riesgo para la seguridad de Evo Morales. Segundo, que manejarían documentación filtrada sobre un presunto plan policial llamado ‘JEMA’. Choque sostiene que hay firmas de comandantes en esos documentos.
Repercusión: resguardo permanente a Morales
Como consecuencia, las bases evistas reforzaron el resguardo sindical en cada actividad pública del expresidente. Ratificaron que mantendrán la vigilancia territorial y el acompañamiento permanente, atentas a cualquier movimiento irregular.
Antecedentes de la vigilancia anunciada
La medida surge como respuesta a la presencia de operativos sorpresivos y despliegue de personal de inteligencia en carreteras y municipios de la región. Los dirigentes aseguran que el control que ejercen en puntos estratégicos les permite estar al tanto de esas acciones.
Cierre: organización en estado de alerta
Las organizaciones sociales del Trópico de Cochabamba afines a Evo Morales se declaran en estado de emergencia. Su posición es mantener la vigilancia y el control en instalaciones de seguridad, con el objetivo declarado de proteger al expresidente ante lo que perciben como operativos inusuales.