Mazda 6e llega al mercado con un consumo eléctrico excesivo
El Mazda 6e presenta un consumo de energía de 23,8 kWh a los 100 kilómetros, una cifra muy superior a la de sus rivales. El modelo, la gran berlina eléctrica de la marca, se comercializa por un precio moderado pero su software lastra su eficiencia.
Un debut con luces y sombras
El Mazda 6e es el primer gran modelo eléctrico de la marca, con 4,92 metros de longitud y un diseño atractivo. Sin embargo, su software de gestión limita severamente su potencia y recuperación de energía, incluso en el modo más dinámico. Esto repercute directamente en su autonomía práctica.
El principal punto débil: la eficiencia
El dato de consumo oficial, 23,8 kWh/100 km, es notablemente alto para el segmento. En condiciones reales, como una prueba en autopista a 120 km/h, el consumo aumentó hasta los 27 kWh/100 km. Este nivel de eficiencia se sitúa muy por detrás de los principales competidores en el mercado.
Antecedentes: la estrategia eléctrica de Mazda
Mazda había centrado previamente su oferta eléctrica en el MX-30, un SUV compacto con una autonomía limitada. La llegada del Mazda 6e representa la apuesta de la marca por un segmento superior de berlina eléctrica, buscando competir con un precio contenido y un diseño destacado.
Cierre: implicaciones para el comprador
El Mazda 6e ofrece espacio, diseño y un precio atractivo, pero el elevado consumo eléctrico es una desventaja clave. Este factor implica mayores costes de recarga y una autonomía real inferior a la de otros vehículos eléctricos en su categoría, lo que afecta a su eficiencia general y coste de uso.