Presidente Paz afirma que la corrupción asesinó a su colaborador Mauricio Aramayo
El presidente Rodrigo Paz declaró que «la corrupción mató a un boliviano» en referencia al asesinato de Mauricio Aramayo. El hecho ocurrió en Tarija la noche del jueves 9 de enero. Aramayo era director departamental del SENASAG y un hombre de confianza del mandatario.
Primeras declaraciones oficiales en La Paz
El pronunciamiento se realizó durante un acto con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, en el Palacio Quemado. Paz calificó la lucha contra la corrupción como una «guerra» y aseguró que la van a vencer.
Detalles del ataque
El atentado contra Aramayo fue ejecutado por dos hombres en una motocicleta. El presidente ya había asistido al sepelio en Tarija la semana pasada, pero este es su primer comentario público sobre las causas del crimen.
Un crimen vinculado a la lucha anticorrupción
Rodrigo Paz vinculó directamente el asesinato con la negativa de Aramayo a aceptar actos de corrupción. El mandatario insistió en que «la corrupción no le puede ganar al país», reforzando su discurso de combate a este flagelo.
La repercusión de un mensaje contundente
Las declaraciones del Presidente elevan el tono de su gobierno contra la corrupción, señalándola como responsable de un homicidio. El hecho involucra a un colaborador directo de la administración de Paz.
Un antecedente de colaboración y confianza
Mauricio Aramayo no solo era el director departamental del SENASAG en Tarija, sino también un colaborador cercano al presidente Rodrigo Paz. Su muerte violenta provocó la inmediata reacción del mandatario, quien asistió a su sepelio.
El cierre: una guerra declarada
Las implicaciones son claras: el gobierno sitúa este asesinato como un punto de inflexión en su lucha contra la corrupción. El mensaje de Paz define el hecho como un acto de guerra por parte de redes corruptas, comprometiendo una respuesta contundente.