Machado se reúne con Trump mientras EE.UU. apuesta por transición controlada en Venezuela
María Corina Machado se reunirá con el presidente Donald Trump el 15 de enero. El encuentro pone de relieve la estrategia estadounidense de buscar una transición en Venezuela que incluya a figuras del régimen anterior para garantizar estabilidad, a pesar del apoyo declarado a la oposición.
Un encuentro con la mirada puesta en el control real del poder
La visita de María Corina Machado a la Casa Blanca es una prueba de si Washington cree que la legitimidad es suficiente cuando la maquinaria del poder reside en otro lugar. Trump ha cuestionado públicamente si Machado tiene el respaldo suficiente dentro de Venezuela para liderar el país.
El poder sigue en manos de los insiders
Tras la salida de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, una figura del mismo aparato de gobierno, asumió como líder interina. Un informe clasificado de la CIA sostiene que una transición anclada en partes del Estado existente sería más estable que una liderada por una oposición sin control de las fuerzas armadas o los ministerios clave.
Los actores que realmente deciden
Figuras como Diosdado Cabello en Interior, el ministro de Defensa Vladimir Padrino y el líder de la Asamblea Nacional Jorge Rodríguez siguen siendo relevantes porque controlan las instituciones que emiten órdenes y gestionan presupuestos. EE.UU. mantiene recompensas millonarias por información que lleve a la captura de Cabello y Padrino.
La brecha entre autoridad moral y control operativo
La reunión con Trump busca cerrar una brecha peligrosa: la autoridad moral de Machado frente al control operativo del Estado. Una foto en la Casa Blanca puede fortalecer su posición ante aliados, pero no le da mando sobre puestos de control, puertos o las nóminas del Estado.
Repercusión internacional de la transición venezolana
El desenlace político en Venezuela influirá en la política de sanciones, la reapertura del sector petrolero y los flujos migratorios regionales. Para Brasil y el hemisferio, una transición real podría aliviar presiones, mientras que una transición cosmética mantendría la crisis congelada.