Contrabando de GLP reaparece en Bolivia tras finalizar negocio del diésel
La garrafa de 10 kg se vende hasta en 154 bolivianos en ciudades de otros países. La escasez de Gas Licuado de Petróleo (GLP) provoca largas filas y protestas en al menos seis regiones. La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) atribuye la situación al contrabando hacia naciones vecinas.
Factores de una crisis recurrente
La ANH identifica varias causas para el desabastecimiento: una mayor demanda por rumores, bloqueos en plantas envasadoras y, principalmente, el contrabando o acopio ilegal. El precio oficial se mantiene en 22.50 bolivianos, pero el mercado ilegal lo multiplica.
Medidas de control y alcance del tráfico
Las autoridades han determinado que las distribuidoras pidan carnet de identidad y limiten la compra a una o dos garrafas por persona. El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, José Maurice Castro, confirmó la existencia de «contrabando hormiga» en las fronteras.
Un problema con historia y repercusión internacional
El tráfico de GLP es un fenómeno recurrente documentado desde hace años. Reportes indican que el producto boliviano se comercializa en Perú, Brasil y Argentina, donde su precio se dispara, lo que incentiva el flujo ilegal.
Antecedentes de un mercado ilegal persistente
El contrabando de GLP afecta a Bolivia desde hace décadas. Operativos en 2008 decomisaron cientos de garrafas, y reportes posteriores, hasta 2025, siguen documentando la salida ilegal del producto a países vecinos, donde se vende a precios muy superiores al oficial boliviano.
Cierre: Implicaciones de una subvención en crisis
El experto Adolfo Suárez añade que el desabastecimiento crónico no se debe solo al contrabando, sino también a una caída histórica en la producción nacional de gas. Señala que existe una subvención mal diseñada en un país que produce cada vez menos, con una brecha entre la oferta y la demanda interna.