Marinkovic defiende fin de subvención al combustible para evitar hiperinflación
El senador Branko Marinkovic justificó la eliminación del subsidio a gasolina y diésel. El candidato a la Gobernación de Santa Cruz afirmó que el mecanismo era un drenaje para las reservas nacionales y que su mantenimiento hubiera llevado al país al colapso económico.
Un subsidio convertido en problema económico
Branko Marinkovic, senador y candidato por Demócratas, declaró que la subvención “ya no era para el pueblo”. Señaló que el modelo anterior “quemó miles de millones de dólares” importando combustible caro para venderlo barato, fomentando una red de contrabando.
La decisión del gobierno de Paz
Marinkovic sostuvo que el presidente Rodrigo Paz no subió el precio por capricho, sino que sinceró la realidad económica. Aseguró que seguir subsidiando significaba ir “directo a una hiperinflación o al desabastecimiento total”, como en otros países de la región.
Crítica a las protestas y llamado al diálogo
El parlamentario lamentó que ciertos sectores sindicales opten por el bloqueo antes que el diálogo. Afirmó que bloquear carreteras “solo genera escasez y castiga al ciudadano”. Pidió al presidente Paz firmeza frente a quienes intentan imponer el caos mediante la violencia.
Un sacrificio para una economía sana
Marinkovic reconoció el dolor en el bolsillo de las familias, pero insistió en que la alternativa era peor: el colapso total de la moneda. Calificó la medida como un “sacrificio” necesario para garantizar una economía sana y sin deudas impagables en el futuro.
Antecedentes de una medida polémica
La declaración del senador se produce tras su inscripción como candidato a la Gobernación cruceña y en el contexto del decreto gubernamental que eliminó la subvención. Marinkovic defendió la acción como un paso honesto para con las cuentas del país.
Cierre: Apuesta por un futuro sin subsidios insostenibles
La postura de Marinkovic implica un respaldo total a la política económica del gobierno de Paz. Su discurso subraya la priorización de la estabilidad macroeconómica a largo plazo sobre el mantenimiento de subsidios considerados insostenibles y corruptos, instando a la población a apostar por el futuro.