Captura de Maduro genera temor a nueva oleada migratoria venezolana
Colombia y Brasil reforzaron sus fronteras con despliegues militares tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro. La operación estadounidense generó una preocupación regional por un posible nuevo éxodo. Sin embargo, los controles no registraron un aumento significativo en el flujo de personas.
Refuerzo fronterizo como medida preventiva
La incursión militar ordenada por Estados Unidos activó protocolos de contención en los países limítrofes. Colombia desplegó 30 mil militares en sus 2.200 kilómetros de frontera, según la orden del presidente Gustavo Petro. La Directora General de Migraciones de Colombia, Gloria Arriero, señaló que se trabajaba en un plan de contingencia desde hace un mes y medio. El monitoreo indica que los “flujos pendulares” de personas que cruzan diariamente para hacer compras no se alteraron.
La situación en los pasos fronterizos
Entre el 1 y el 9 de enero, los tres pasos entre Colombia y Venezuela registraron un flujo diario de 45.950 entradas y 45.021 salidas. Un dato relevante es que la mayor parte de la inmigración venezolana hacia Colombia ocurrió cuando la frontera en Cúcuta estaba cerrada, antes de su reapertura en septiembre de 2022.
Contexto migratorio previo
Colombia es el país que más venezolanos ha recibido. Según Migraciones Colombia, hay 2.831.561 venezolanos en el país. De ellos, 1.950.474 tienen Permiso de Protección Temporal (PPT) y 484.000 están en condición irregular. La primera gran oleada migratoria se produjo entre 2015 y 2018.
Repercusión regional y medidas paralelas
La preocupación se extendió más allá de las fronteras inmediatas. Brasil giró 115 millones de reales al estado de Roraima como compensación por los gastos en la recepción de inmigrantes venezolanos, un acuerdo ejecutado rápidamente tras la captura de Maduro. Los venezolanos también se han instalado en Ecuador, Perú y Argentina. En Chile, el presidente electo José Antonio Kast hizo campaña con el endurecimiento de la política migratoria, apuntando especialmente a los venezolanos.
Impacto y gestión de la población migrante
Las autoridades colombianas sostienen que los 2,8 millones de venezolanos no alteraron los servicios públicos del país. La regularización migratoria permite el acceso a salud y educación, lo que, según la funcionaria Gloria Arriero, “no le genera cargas al Gobierno” al estar contemplada en los presupuestos. No obstante, se observa una alta ocupación de venezolanos en hospitales como el de Cúcuta.