Trump ofrece ayuda de EEUU ante protestas en Irán con más de 50 muertos
Más de 50 personas han muerto en las protestas en Irán, según organizaciones no gubernamentales. El presidente de EEUU, Donald Trump, declaró que su país está «listo para ayudar» al pueblo iraní, mientras el régimen islámico intensifica la represión y mantiene un apagón de internet.
Apoyo internacional y amenaza de represión
El apoyo de Trump se suma al de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. En respuesta, el Ejército iraní aseguró que enfrentará cualquier «complot» auspiciado por EEUU. El líder supremo, Alí Khamenei, acusó a Estados Unidos de alentar las protestas y afirmó que las autoridades «no cederán».
Origen y alcance de las manifestaciones
Las protestas comenzaron hace dos semanas por el alto costo de vida y se extendieron a decenas de ciudades. Este movimiento supone uno de los mayores desafíos para el régimen teocrático desde la Revolución Islámica de 1979. La ONG Iran Human Rights (IHRNGO) reportó las muertes.
Comunicaciones cortadas y temor a una masacre
Irán lleva 48 horas sin acceso a internet por un apagón impuesto por las autoridades. La premio Nobel Shirin Ebadi advirtió que las fuerzas de seguridad podrían preparar una «masacre» amparadas en este corte. Dos cineastas disidentes afirmaron que el gobierno busca ocultar la violencia de la represión.
El hijo del último sha llama a la movilización
Reza Pahlavi, hijo del último sha de Irán, instó desde EEUU a los iraníes a organizar protestas más focalizadas y «tomar los centros urbanos». Pahlavi aseguró que se prepara para «regresar a [su] patria» pronto.
Antecedentes: Un desafío inédito en tres años
Las protestas son el movimiento de mayor alcance desde las marchas de 2022 por la muerte de Mahsa Amini. Ocurren en un contexto donde Irán está debilitado tras la guerra con Israel y golpes a aliados regionales, mientras la ONU restableció sanciones por su programa nuclear.
Cierre: Tensión en aumento con repercusiones internacionales
La situación incrementa la tensión entre Irán y actores internacionales. El régimen islámico enfrenta una crisis interna por la gestión económica y el reclamo social, mientras recibe advertencias externas sobre la represión. El desarrollo de los acontecimientos depende de la evolución de las protestas y la respuesta de las autoridades.