Dirigente advierte que carne puede llegar a Bs 130 por decreto de exportación
El precio del kilo de carne podría incrementarse hasta Bs 130 si se implementa el Decreto Supremo 5503, según el dirigente carnicero Jesús Uchani. La norma establece facturación obligatoria y libera la exportación, lo que trasladaría la carga tributaria al consumidor final.
Facturación y libre exportación trasladan costo al consumidor
Jesús Uchani, dirigente del sector cárnico de La Paz, afirmó que las medidas del DS 5503 provocarán un alza automática en los precios. Señaló que «quien va a sufrir es la ama de casa», ya que la facturación obligatoria hará que el pueblo boliviano pague la carga tributaria. El artículo 51 del decreto elimina requisitos para exportar, generando una libre exportación y, según su criterio, una liberación de precios en el mercado interno.
Referencia internacional y efecto del impuesto
Uchani indicó que el precio internacional de la pulpa en países vecinos oscila entre Bs 110 y Bs 130. Advirtió que esos valores podrían replicarse en Bolivia. Además, explicó que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 16% agravaría el costo. Ejemplificó que un kilo a Bs 100 costaría finalmente Bs 116 al consumidor, actuando los carniceros como agentes de retención.
Sector carnicero busca diálogo con el Gobierno
El dirigente informó que el sector ha solicitado reuniones con el Gobierno para conocer el alcance real de las medidas y plantear alternativas. Reclamó que el Ejecutivo se ha reunido con ganaderos y empresas exportadoras, pero no ha escuchado a los carniceros, a quienes definió como «el último eslabón» frente al consumidor.
Advertencia se suma a críticas de otros sectores
Las declaraciones del sector cárnico se suman a las críticas y advertencias de otros sectores sociales que también rechazan el DS 5503. Consideran que la norma tendrá un impacto directo en el costo de vida de la población boliviana.
Implicaciones del decreto en el mercado interno
La aplicación del decreto supone un cambio en la regulación de exportaciones y facturación. La principal repercusión, según los carniceros, sería un incremento sustancial en el precio final de la carne para el consumidor boliviano, alineándolo con valores internacionales y agregando la carga tributaria.