Gobierno afirma que seis sectores se desmovilizaron mientras la COB mantiene protestas
La Central Obrera Boliviana (COB) mantiene sus medidas de presión tras una reunión sin acuerdo con el gobierno. El conflicto se centra en la negativa del Ejecutivo a abrogar el Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención de combustibles. Este martes se registraron enfrentamientos con al menos seis policías heridos y manifestantes detenidos.
Diálogo sin avance y medidas que continúan
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que en la reunión se analizaron los 124 artículos del decreto, pero no se llegó a ningún acuerdo. Por ello, el ente matriz de los trabajadores determinó seguir con las medidas de presión. Las movilizaciones y bloqueos en el país tienen como objetivo central la abrogación de esta norma.
Enfrentamientos y detenciones en La Paz
Durante las protestas de este lunes y martes, hubo enfrentamientos entre policías y manifestantes. Según reportes, un explosivo impactó en el casco de un agente, dejándolo destrozado. El saldo fue de al menos seis policías heridos. La Fiscalía de La Paz informó de la aprehensión de tres mineros por presuntamente portar dinero para financiar protestas, mientras organizaciones de Derechos Humanos cuantificaron al menos ocho arrestos.
El gobierno reporta desmovilizaciones progresivas
El presidente Rodrigo Paz afirmó que los bloqueos están cayendo «uno a uno» y sospechó que algunas movilizaciones son pagadas. Su gobierno reportó haber desactivado protestas de varios sectores, como choferes, gremiales y mineros cooperativistas, que también rechazaban el decreto. A las movilizaciones de mineros se sumaron los maestros urbanos, quienes marcharon en La Paz con el mismo pedido de abrogación.
Antecedentes del conflicto
El origen de la crisis es el Decreto Supremo 5503, una norma gubernamental que, entre otros puntos, elimina la subvención a los combustibles. Este decreto ha generado el rechazo unificado de organizaciones laborales como la COB y diversos sectores productivos, quienes exigen su abrogación total y han emprendido un plan de movilizaciones indefinidas.
Cierre e implicaciones
La situación muestra un escenario de tensión social persistente y un diálogo estancado. Mientras el gobierno insiste en que las protestas disminuyen, la COB y sectores aliados ratifican su rechazo al decreto y mantienen la presión en las calles. Los enfrentamientos y detenciones marcan una escalada en el conflicto, sin que se vislumbre una solución negociada a corto plazo.