Acuerdo transfiere Chagos a Mauricio y permite el retorno de los chagosianos
El acuerdo, firmado en mayo y pendiente de ratificación por el parlamento del Reino Unido, establece la cesión de soberanía del archipiélago de Chagos. Esto permitirá el retorno de la comunidad chagosiana, expulsada entre 1968 y 1973 para instalar una base militar estadounidense. La base en Diego García permanecerá bajo control del Reino Unido y EE.UU. durante 99 años.
Un capítulo que busca cerrar décadas de exilio
El acuerdo fue el tema central en la reunión de junio del Chagos Refugees Group (CRG) en Mauricio. Olivier Bancoult, líder del CRG, destacó que de los alrededor de 2.000 chagosianos expulsados, menos de 600 siguen vivos. Muchos ancianos expresaron su deseo de retornar para ser enterrados en sus islas natales. El registro en el CRG busca definir quiénes tendrán prioridad en el reasentamiento y acceso a compensaciones.
División en la comunidad y ausencia en la negociación
El pacto ha generado división. Mientras la mayoría en Mauricio lo apoya, un grupo vocal en el Reino Unido, como Bernadette Dugasse de Chagossian Voices, rechaza la soberanía mauriciana. Críticos señalan que los chagosianos no tuvieron asiento en las negociaciones entre estados. El acuerdo permite el reasentamiento en Peros Banhos y Salomón, pero no en Diego García.
El futuro de una de las mayores reservas marinas
La Área Marina Protegida (AMP) de 640.000 km², creada por el Reino Unido en 2010, es la mayor zona de no pesca del mundo. Fue declarada ilegal en 2015 por la Corte Permanente de Arbitraje. El acuerdo plantea que Mauricio establezca su propia AMP, pero su alcance y si se permitirá la pesca comercial son inciertos. El archipiélago alberga una biodiversidad excepcional, con arrecifes de coral saludables y poblaciones de tiburones.
Presiones y desafíos de conservación
Expertos como Bryan Wilson de la Chagos Conservation Trust (CCT) advierten de que la apertura a la explotación comercial sería catastrófica. La AMP actual enfrenta pesca ilegal y los corales sufren blanqueamiento por el cambio climático. Algunos ven el reasentamiento chagosiano como una oportunidad para mejorar la vigilancia, siempre que se priorice un desarrollo de bajo impacto.
Antecedentes: una expulsión forzada y una reserva disputada
El Reino Unido separó Chagos de Mauricio en 1965 para crear el Territorio Británico del Océano Índico (BIOT). Entre 1968 y 1973, expulsó a los habitantes para instalar una base militar de EE.UU. en Diego García. En 2010, el Reino Unido estableció unilateralmente la AMP, una medida que activistas y chagosianos denunciaron como un intento de impedir su retorno de forma permanente.
Cierre: compensación, gestión y un futuro incierto
El acuerdo incluye un fondo fiduciario de 40 millones de libras para chagosianos y pagos anuales del Reino Unido a Mauricio. La capacidad de Mauricio para gestionar este vasto territorio marino, ante posibles presiones de desarrollo, se cuestiona. Para la comunidad chagosiana, el pacto representa un avance histórico pero incompleto, ya que el retorno a Diego García sigue vedado durante un siglo.