Comerciantes de menudencias en Santa Cruz mantienen paro por sexto día para exigir rebaja de precios
La Asociación de Comercializadores de Vísceras en Santa Cruz (ASOVICRUZ) cumple seis días de paro para presionar a los frigoríficos a reducir los precios mayoristas. La medida de fuerza se mantiene a la espera de una reunión con el último proveedor. Los comerciantes exigen volver a los precios anteriores al alza para poder competir con otras carnes.
Negociaciones con frigoríficos avanzan, pero el paro continúa
Fernanda Sejas, representante de ASOVICRUZ, informó que han logrado avances importantes en reuniones con varios frigoríficos, los cuales ya accedieron a bajar los precios. Sin embargo, la medida de fuerza se mantiene a la espera de una respuesta favorable del último proveedor con el que tienen pendiente una reunión. Sejas advirtió que, en caso contrario, el paro va a continuar.
La demanda central: revertir incrementos en productos específicos
El sector pide que se reviertan los incrementos aplicados en productos como panza, hígado, lengua de boca, lengua de panza y ubre. Antes del paro, los precios al público habían subido considerablemente debido al aumento impuesto por intermediarios. La demanda central es que los frigoríficos regresen a los precios anteriores, que oscilaban entre Bs 2,99 y Bs 4,20 por unidad mayorista, antes de subir hasta Bs 6,80 y Bs 7,00.
Antecedentes del conflicto: competencia desleal y sobrecostos
Los comerciantes denuncian que el alza de precios mayoristas les dificulta competir en el mercado frente a productos como la carne de pollo y cerdo. También señalaron la competencia desleal de algunos intermediarios, conocidos como «servicieros». Según la dirigencia, ya lograron acuerdos con algunos de estos intermediarios para que la venta se realice directamente a los comerciantes, evitando sobrecostos.
Cierre: Beneficio al consumidor pendiente de un acuerdo
Si el último frigorífico accede a las mismas condiciones, la dirigente aseguró que el beneficio llegará a la población. Sejas indicó que, manteniendo los precios acordados y sin especulación, la ama de casa podría adquirir productos como panza o hígado a Bs 38 el kilo. La solución definitiva y el levantamiento del paro dependen del resultado de la última negociación.