Nacimientos en Bolivia caen un 18% en siete años según datos oficiales

Los registros de nacimiento bajaron de 229.823 en 2019 a 187.760 en 2025. El Servicio de Registro Cívico (SERECÍ) reporta una reducción sostenida. El fenómeno, que comenzó hace dos décadas, se atribuye a cambios generacionales y económicos.

Evolución de la natalidad en cifras

El director del SERECÍ, David Dávila, indicó que los bolivianos «ya no están naciendo en la cantidad que solían hacerlo». La caída es constante: de 202.126 nacimientos en 2023 se pasó a 159.516 en 2024, el año con menos inscripciones. Hasta septiembre de 2025 se contabilizaron 187.760 registros.

Un cambio demográfico profundo

El Instituto Nacional de Estadística (INE) corrobora la tendencia. La población de 0 a 14 años bajó del 38,7% en 2001 al 27% en 2024. El director del INE, Humberto Arandia, vinculó esto a que el promedio de hijos por mujer cayó de 3,8 en 2003 a 2,1 en 2023.

Santa Cruz lidera nacimientos, La Paz encabeza defunciones

Santa Cruz es el departamento con más nacimientos, con 456.353 registros entre 2019 y 2025. Le siguen La Paz (322.292) y Cochabamba (250.949). En el otro extremo, La Paz es donde se registran más defunciones, con 146.347 desde 2019. El total nacional de fallecimientos en ese periodo es de 462.531.

El impacto de la pandemia en la mortalidad

Los años 2020 y 2021, durante la pandemia, tuvieron las cifras más altas de defunciones: 79.627 y 86.546, respectivamente. En 2024, la cifra bajó a 50.171 fallecimientos.

Una tendencia que comenzó hace veinte años

El informe del SERECÍ toma como punto de partida 2019, pero la disminución de la tasa de natalidad en Bolivia comenzó al menos 20 años atrás, un fenómeno que el INE ha documentado en sus censos y encuestas de demografía.

Un fenómeno global con causas multifactoriales

La reducción de nacimientos es un fenómeno global. David Dávila del SERECÍ explicó que el decrecimiento se puede atribuir a «un cambio generacional, de actitud, de visión donde influye mucho la situación económica». Esto implica una ralentización en el crecimiento de la población boliviana a futuro.