Golpe militar de 1965 desata masacre en Indonesia, calificada como genocidio
Entre 500.000 y un millón de personas fueron asesinadas tras el golpe militar en Indonesia en 1965. Un Tribunal Internacional en La Haya calificó los hechos como «uno de los mayores genocidios del siglo XX». Los militares, liderados por el general Suharto, tomaron el poder tras el asesinato de seis altos mandos.
El ascenso de Suharto y el fin del Partido Comunista
Tras los asesinatos del 30 de septiembre, los militares tomaron el control del gobierno y desataron una persecución. El objetivo era eliminar al Partido Comunista de Indonesia (PKI), que entonces era el tercero más grande del mundo con 12 millones de miembros. El general Suharto estableció un «nuevo orden», disolvió el Parlamento y ejerció una virtual dictadura durante tres décadas.
Métodos y alcance de la violencia
La masacre se ejecutó con balas, hachazos, estrangulamientos y cuchillazos. Contó con el apoyo de organizaciones parapoliciales y paramilitares, como la Pemuda Pancasila. La violencia comenzó en Yakarta y se extendió a Java y Bali. También se atacó a minorías religiosas como cristianos, chinos e hindúes.
Antecedentes: Sukarno y el equilibrio de poder
Hasta 1965 gobernaba Sukarno, presidente desde la independencia. Su gobierno funcionaba como un equilibrio entre militares, islamistas y el PKI. Su giro a la izquierda y su crítica a EE.UU. por la guerra en Vietnam lo convirtieron en un riesgo para las potencias occidentales.
Cierre: Un pasado sin revisar y su legado en el presente
Los sucesivos gobiernos indonesios no han revisado oficialmente los hechos, a los que se refieren como «un evento». El actual presidente, Prabowo Subianto, es heredero directo de aquella época. La memoria fue rescatada internacionalmente por documentales como «The Act of Killing», que muestran la impunidad de los perpetradores.