España usó perros de guerra para dominar al Imperio inca
Los aperreadores españoles emplearon jaurías como arma. Los canes aterrorizaban a las poblaciones indígenas durante la conquista. Esta estrategia fue común en América.
Arma de guerra y castigo
Los exploradores españoles llevaron razas imponentes como el alano español. Los perros se usaban donde no entraban caballos o espadas. Los indígenas, que solo conocían razas pequeñas, los veían como leones.
Los aperreadores y sus canes
Carlos Enrique Freyre documenta en su novela ‘Tierra de canes’ la fuerte vinculación entre el soldado y el animal. Perros como Becerrillo y Leoncico fueron clave en las primeras exploraciones.
Antecedentes del uso de jaurías
La práctica no fue exclusiva del Imperio inca. Se utilizó en el Caribe, Centroamérica y Mesoamérica. Los perros servían para amedrentar la resistencia indígena e infligir castigos, como recogen crónicas de la UNAM.
Cese de la estrategia y legado
Tras la dominación, los perros perdieron utilidad y la Corona ordenó deshacerse de ellos. Los aperreadores resistieron por el vínculo con sus animales. El recuerdo de su papel clave en la conquista se difuminó con el tiempo.