Reaparece el diamante Florentino tras un siglo oculto en un banco
El diamante Florentino, una joya histórica de 137 quilates de la dinastía Habsburgo, ha reaparecido tras permanecer oculto más de 100 años. La gema, considerada perdida o robada, estuvo custodiada en la bóveda de un banco de Canadá.
El Secreto Familiar Revelado
La emperatriz Zita reveló la ubicación del diamante solo a dos de sus hijos y pidió que se mantuviera en secreto durante cien años tras la muerte del emperador Carlos I en 1922. La familia ocultó su existencia por seguridad, negándose a responder cualquier pregunta sobre su paradero durante décadas.
Una Promesa Cumplida
Los descendientes Karl, Lorenz y Simeon von Habsburg-Lothringen accedieron por primera vez a las joyas en una bóveda canadiense. La autenticidad del diamante fue certificada por la joyería de la corte imperial austriaca, A.E. Köchert.
Antecedentes Históricos de la Joya
El diamante Florentino, de 137 quilates, forma de pera y tonalidad amarilla, perteneció primero a la familia Medici y luego a los Habsburgo. Adornó la corona de Francisco I durante su coronación como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en 1745.
Cierre: Nueva Etapa Pública
La familia planea exhibir la colección en Canadá como agradecimiento por el asilo recibido durante la Segunda Guerra Mundial. No existen planes de venta y se pretende crear un fideicomiso para que el público pueda ver las piezas, cerrando un siglo de especulaciones sobre su desaparición.