Paz alinea política exterior de Bolivia con Estados Unidos
El presidente electo Rodrigo Paz orienta la política exterior hacia Washington. Este giro se produce a seis días de su toma de posesión y busca solucionar la crítica escasez de divisas y combustibles.
Ruptura con el eje del ALBA
El movimiento implica un alejamiento frontal de Venezuela, Cuba y Nicaragua. La tensión escaló tras un intercambio de declaraciones públicas con Nicolás Maduro, que calificó al nuevo gobierno de «proimperialista». Como consecuencia, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América suspendió a Bolivia de la organización.
Gestión económica prioritaria
Paz sostiene reuniones en Washington con el secretario de Estado de EEUU. El objetivo es asegurar combustibles y financiamiento. Organismos internacionales como el Banco Mundial y el FMI «están ayudando a que Bolivia pueda salir adelante», según el presidente electo.
Antecedentes de un cambio de ciclo
Este realineamiento exterior marca el fin del ciclo iniciado por Evo Morales en 2006 y supone un quiebre con el alineamiento ideológico que caracterizó la política exterior boliviana durante casi dos décadas.
Un nuevo mapa de aliados
El giro diplomático genera reacciones encontradas. Mientras es celebrado por sectores empresariales, es observado con recelo por la izquierda regional y el núcleo duro del MAS. La ceremonia de toma de posesión, sin la presencia de Maduro, Ortega o Díaz-Canel, servirá para mostrar este nuevo rumbo.