Camacho recupera la libertad y regresa a Santa Cruz tras 32 meses
El gobernador cruceño fue recibido por seguidores en el aeropuerto Viru Viru. Su liberación se produjo después de que el Tribunal Supremo de Justicia revisara su detención preventiva. Anunció que asumirá inmediatamente sus funciones en la Gobernación.
Un regreso cargado de simbolismo
Luis Fernando Camacho aterrizó en un avión privado en el aeropuerto de Viru Viru a las 18:45 del 29 de agosto de 2025. Al descender, se arrodilló y besó el suelo cruceño, mostrándose rebosante de alegría por recuperar su libertad. Sus seguidores, amigos y familiares lo esperaban en el aeropuerto, mientras que otros aguardaban su llegada a la plaza 24 de septiembre y la Casa de Gobierno.
Itinerario de un día histórico
El gobernador salió del penal de máxima seguridad de Chonchocoro a las 14:30 horas del mismo día. Tras su liberación, se trasladó a la ciudad de La Paz para realizar trámites ante el Tribunal Departamental de Justicia. Una vez cumplida esta obligación, partió desde el aeropuerto internacional de El Alto en un vuelo privado con su círculo más íntimo con destino a Santa Cruz de la Sierra.
La promesa de retomar el mando
Camacho anunció que asumirá rápidamente sus responsabilidades como gobernador para «salvar» la gobernación de la mala administración que, en su opinión, tuvo durante su ausencia bajo la dirección del vicegobernador Mario Aguilera. Además, informó que al día siguiente se trasladaría a las provincias para tomar decisiones contra los incendios que golpean a la región.
Una larga espera tras las rejas
Camacho estuvo detenido durante 32 meses en Chonchocoro. Fue acusado de delitos como terrorismo en el denominado caso golpe I, además de otros procesos penales que le fueron abiertos. Al salir de prisión, declaró: «Siempre dije que saldría por la puerta grande, pero jamás negociando con el MAS». También señaló que le privaron de ver nacer y crecer a su hijo, quien nació cuando él ya estaba recluido.
Un cierre sin revanchas
El regreso de Camacho a la vida pública y a su cargo electo marca un punto de inflexión en la política regional. Su impacto inmediato se verá en la gestión de la emergencia por incendios y en la administración de la Gobernación de Santa Cruz, que retoma su liderazgo tras una prolongada ausencia.