Brecha en servicios básicos entre zonas urbanas y rurales persiste en Bolivia
El desagüe conectado a alcantarillado solo llega al 9,2% en el área rural. Los datos del Censo 2024, difundidos por el INE, revelan disparidades persistentes en acceso a agua, luz, gas y saneamiento entre ciudades y campo.
Una Bolivia a dos velocidades
El Instituto Nacional de Estadística (INE) difundió los datos oficiales del Censo Nacional de Población y Vivienda 2024. Las cifras muestran importantes diferencias entre las áreas urbanas y rurales en la cobertura de servicios básicos en los hogares de Bolivia.
La luz y el agua, servicios con disparidad
A nivel nacional, el 86,4% de la población cuenta con servicio público de energía eléctrica. Sin embargo, la cobertura llega al 96,8% en el área urbana frente al 66,4% en el área rural. En el acceso a agua por cañería de red, el promedio nacional es del 71,2%, con una cobertura del 84,9% en las ciudades y apenas del 44,7% en el campo.
El gas y la mayor brecha: el saneamiento
Respecto al uso de gas, el 79,9% de los hogares lo obtiene por garrafa o cañería. No obstante, en el área urbana la cobertura asciende al 96%, en las zonas rurales se reduce al 48,7%. El servicio con mayor brecha es el desagüe de baño conectado a la red de alcantarillado: a nivel nacional solo llega al 47,9%, con un 67,9% en el área urbana, pero apenas el 9,2% en el área rural.
Un país que avanza, pero con deudas pendientes
Los resultados reflejan los avances en cobertura de servicios básicos en el país, aunque también ponen en evidencia la desigualdad persistente entre la vida urbana y la rural, sobre todo en lo referido al acceso al agua y al saneamiento.
La fotografía de una división histórica
El Censo 2024 proporciona el contexto actual de la cobertura de servicios en Bolivia, mostrando las marcadas diferencias que persisten entre el ámbito urbano y el rural como una constante histórica en el desarrollo nacional.
Los números hablan de la deuda con el campo
Las estadísticas oficiales del INE implican que, a pesar de los avances generales, la calidad de vida vinculada a servicios fundamentales como el saneamiento básico sigue siendo profundamente desigual para los bolivianos dependiendo de su lugar de residencia.