Evo Morales adjudica un 12% del triunfo del PDC a sus seguidores
El expresidente afirma que sus votantes apoyaron a Lara ante una presunta amenaza de privatización. Realizó estas declaraciones en la radio Kawsachun Coca del Trópico de Cochabamba. Surgen en medio de versiones que vinculan a los candidatos con el MAS.
Un voto estratégico evista
Evo Morales señaló que sus seguidores, al no tenerlo a él como candidato, optaron por votar por Edmundo Lara y Rodrigo Paz del Partido Demócrata Cristiano (PDC). Según el líder cocalero, este apoyo se debió a que “Lara no va a privatizar” la salud y la educación, a diferencia de lo que supuestamente harían otros candidatos.
El argumento del miedo
Morales explicó que este posicionamiento se basó en una presunta “amenaza de privatización” de estos servicios públicos por parte de otros contendientes. Afirmó que esta percepción llevó a los profesores y a sus simpatizantes a dirigir su voto hacia el binomio del PDC.
Un programa copiado y mejorado
El expresidente también se refirió al programa de gobierno del PDC, afirmando que Lara copió propuestas sociales de su programa y las “mejoraron incluso demagógicamente”. Esto, según su visión, hizo que la opción del PDC fuera más atractiva para su base electoral.
Voces que respaldan la teoría
Las declaraciones de Morales no son las únicas que apuntan en esta dirección. Su exvicepresidente, Álvaro García Linera, afirmó que el tradicional voto de Evo fue para el binomio del PDC en los comicios, reforzando la idea de una transferencia del voto evista.
Un contexto de realineamiento político
Estas declaraciones surgen en un escenario postelectoral donde existen versiones que vinculan directamente a los candidatos electos del PDC, Rodrigo Paz y Edmundo Lara, con el Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Morales. Esto sugiere un posible realineamiento o una estrategia política detrás del apoyo recibido.
El peso del evismo en las urnas
La afirmación de Morales de adjudicarse una parte significativa del triunfo del PDC subraya la influencia persistente que busca mantener en la política boliviana. Su capacidad para movilizar votos, incluso hacia otros partidos, se confirma como un factor de poder relevante en el panorama nacional.