Empresarios bolivianos rechazan congelamiento de cuentas de Telecel
La CEPB advierte que la medida judicial perjudica a miles de usuarios de servicios de conectividad. Una Sala Constitucional de Santa Cruz ordenó el bloqueo por una demanda de la FBF. La ASFI ejecutó la medida a nivel nacional.
Un golpe a la conectividad
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) rechazó la decisión judicial que dispuso el congelamiento de las cuentas bancarias de Telefónica Celular de Bolivia S.A. (Tigo). Esta insólita determinación Judicial arriesga el acceso de miles de ciudadanos a servicios públicos de telefonía, internet y conectividad, considerados derechos fundamentales. La medida fue ejecutada por la ASFI y congela cuentas, fondos y activos financieros de la empresa a nivel nacional.
El origen del conflicto
La medida responde a una acción de amparo constitucional presentada por la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), porque aparentemente la firma retransmitió los partidos de fútbol de la División Profesional sin autorización. La Confederación lamentó que se anteponga los intereses de unos cuantos en desmedro de cientos de miles de personas y familias en todo el país.
Preocupación por la seguridad jurídica
La CEPB considera que se vulneró el principio del debido proceso. Esta decisión genera un nefasto antecedente jurisprudencial que pone en cuestión una vez más la seguridad jurídica, y coloca en indefensión a las empresas. Alertan sobre el impacto negativo en la imagen del país y en la confianza de los inversionistas.
Una demanda millonaria de fondo
De acuerdo a los antecedentes, en marzo de este año la FBF envió una notificación formal a la empresa, exigiendo el pago de más de $us 15,9 millones por usar de manera ilegal la imagen de los clubes de la División Profesional y la Copa Simón Bolívar.
Un llamado a restablecer la normalidad
Los empresarios pidieron a las autoridades competentes que, entre tanto se resuelva el proceso judicial, se restablezcan las condiciones para que la firma pueda continuar brindando sus servicios de manera normal. El objetivo final es que la situación no perjudique a los usuarios que dependen de estos servicios esenciales.