Productores y transportistas toman casetas de peaje en Santa Cruz en protesta por la escasez de combustible
Este miércoles, un grupo de productores y transportistas tomó tres casetas de peaje al norte de Santa Cruz, en Bolivia, como medida de presión ante la falta de diésel y la afectación a la cosecha. La protesta, que se mantendrá por tiempo indeterminado, busca llamar la atención sobre la crisis de abastecimiento de combustible que afecta a la región, según declararon los manifestantes.
Filas kilométricas y cosechas en riesgo
Los manifestantes, liderados por el dirigente Wilber Cabello, denunciaron que las largas filas para obtener combustible están paralizando las actividades productivas en el norte integrado de Santa Cruz. “Mire cuántas lluvias caen. No podemos cosechar. Los camiones están haciendo una cola por diésel, la soya se nos está fregando”, declaró Eliazer Arrellano, representante del sector productivo.
La medida de presión incluyó el cierre de las casetas de peaje en los municipios de Minero, Chané y Aguaí. “Los autos no van a pagar peaje. Lo vamos a precintar y nadie va a pagar peaje”, afirmó Cabello, quien aseguró que la protesta continuará hasta que se solucione la escasez de combustible.
Antecedentes de violencia en Cochabamba
Esta acción se produce un día después de que un grupo de personas destruyera con maquinaria pesada las instalaciones de un peaje en Ivirgarzama, en el trópico de Cochabamba. El viceministro de Transporte, Enrique Ponce de León, anunció que se tomarán acciones legales contra los responsables de los daños, calificando la destrucción de bienes del Estado como un acto delictivo.
Ponce de León también respondió a las declaraciones del dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, quien había instado a no pagar peajes. “Promover que no se cobre peaje es una acción delictiva”, afirmó el viceministro, subrayando que estas medidas afectan directamente a la economía del país.
Repercusiones en el transporte y la economía
La escasez de combustible no solo afecta a los productores agrícolas, sino también al sector del transporte. En El Alto, los choferes anunciaron un paro indefinido, mientras que en La Paz se declaró un paro de 48 horas en protesta por la falta de combustible y el alza de los precios de la canasta familiar.
“Las filas ya parecen algo normal”, lamentó un conductor en Santa Cruz, reflejando la frustración generalizada por la falta de soluciones inmediatas a la crisis. La situación ha generado un clima de tensión en varias regiones del país, con bloqueos y protestas que podrían intensificarse en los próximos días.
Contexto histórico: crisis recurrentes de combustible
La escasez de combustible no es un problema nuevo en Bolivia. En los últimos años, el país ha enfrentado varias crisis similares, vinculadas a la capacidad de refinación, la importación de combustibles y la gestión de precios subsidiados. La falta de inversión en infraestructura energética y la dependencia de importaciones han agravado la situación, especialmente en regiones productivas como Santa Cruz.
Además, la tensión entre el gobierno central y los sectores productivos ha sido una constante en la política boliviana, con frecuentes enfrentamientos por políticas económicas y subsidios. Esta protesta se enmarca en un contexto de creciente descontento social, agravado por la inflación y la crisis económica postpandemia.
Fuentes y transparencia
La información presentada se basa en declaraciones de los dirigentes Wilber Cabello y Eliazer Arrellano, así como en las reacciones del viceministro de Transporte, Enrique Ponce de León. Las imágenes y testimonios fueron recopilados por el periodista Yerko Guevara de UNITEL, quien cubrió la toma de las casetas de peaje en tiempo real.
Implicaciones y cierre
La protesta en Santa Cruz refleja una crisis más amplia que afecta a múltiples sectores de la economía boliviana, desde la agricultura hasta el transporte. La falta de soluciones inmediatas podría derivar en un escalamiento de las tensiones sociales, con posibles bloqueos y paros en otras regiones del país.
Mientras tanto, el gobierno enfrenta el desafío de equilibrar las demandas de los sectores productivos con la necesidad de mantener la estabilidad económica y social. En los próximos días, se espera que las autoridades anuncien medidas para abordar la escasez de combustible y evitar que la situación se agrave aún más.