Jubilados en el extranjero sufren mayor soledad social, según estudio
Los jubilados neerlandeses que emigran tras los 50 años reportan mayor insatisfacción con sus redes sociales. Un estudio del Instituto Demográfico Interdisciplinario de los Países Bajos analizó dos tipos de soledad en aproximadamente 5.000 emigrantes y 1.300 residentes locales.
Brecha en las conexiones sociales
La investigación publicada en Psychology and Aging revela que los emigrantes muestran mayor soledad social, pero no emocional. Sus relaciones más cercanas mantienen el mismo nivel de satisfacción que los residentes en los Países Bajos (NL).
Factores clave en la adaptación
El sentimiento de pertenencia y el contacto con vecinos reducen la soledad. Mantener vínculos fuertes en el país de origen es crucial, según la autora principal Esma Betül Savaş. Destaca que dominar el idioma local es esencial para construir redes sólidas.
Perfil del jubilado emigrante
Este colectivo suele tener mejor salud, más recursos económicos y mayor probabilidad de tener pareja. Quienes se trasladan a mayores distancias experimentan más soledad emocional, often vinculada a la falta de compañero.
Antecedentes del estudio
El análisis comparó la situación de neerlandeses mayores de 65 años que emigraron después de los 50 con quienes residen en NL. Evaluó tanto la falta de red social como la carencia de vínculos íntimos.
Implicaciones para potenciales emigrantes
Los investigadores recomiendan mantener contactos vitales del país de origen mientras se construyen lazos profundos en el nuevo hogar. La soledad refleja un desajuste entre las relaciones deseadas y las reales, independientemente del estado civil o actividad social.