La gripe aviar H5N1 amenaza la biodiversidad mundial en una pandemia animal
El virus H5N1 ha infectado al menos a 485 especies de aves y 48 de mamíferos en seis continentes, incluida la Antártida. Este brote, el mayor de la historia, comenzó en Europa en 2020 y se ha convertido en una amenaza existencial para la biodiversidad, según los científicos.
Un virus de alcance global
La gripe aviar altamente patógena (HPAI) H5N1 se ha propagado por vías migratorias de aves. El virus ha llegado a ambos polos, causando mortalidades masivas. En la Antártida, investigadores en trajes de protección han documentado muertes de skúas y albatros. Chris Walzer, de la Wildlife Conservation Society, afirma que el virus supone una amenaza existencial para la biodiversidad mundial.
Impacto devastador en la fauna
Las aves marinas y los pinnípedos son de los más afectados. En Sudamérica, el virus mató a más de 30.000 lobos marinos y a unos 17.000 cachorros de elefante marino en Argentina. En Estados Unidos, ha infectado a 171 hatos de vacas en 13 estados. La repercusión ecológica de estas pérdidas puede ser grave, alterando el equilibrio de los ecosistemas.
Origen en la actividad humana
Expertos como Vincent Munster señalan que esta pandemia animal es un problema creado por el hombre. El virus, originalmente leve en aves silvestres, mutó a una forma altamente patógena en granjas avícolas industriales. La proximidad de estas granjas a humedales, donde se congregan aves migratorias, facilitó el salto y la propagación.
Un futuro incierto y de alto riesgo
La capacidad del virus para transmitirse entre mamíferos aumenta el riesgo para los humanos, con 14 casos registrados este año en EE.UU. vinculados a ganado y aves de corral. La OMS alerta sobre una posible transmisión entre personas. Para la fauna, Marcela Uhart advierte que la recuperación de algunas especies podría tardar décadas, y para las en peligro, un solo brote puede significar la extinción.