Japón planea extraer minerales de su fondo marino a finales de los años 2020
Japón pretende estar listo para explotar minerales de su Zona Económica Exclusiva (ZEE) a finales de esta década. El país, uno de los pocos que avanza en minería submarina en sus aguas, busca reducir su dependencia de importaciones para tecnologías verdes. El gobierno lidera los planes, que incluyen sulfuros polimetálicos, costras de cobalto y lodo de tierras raras.
Estrategia y actores de un plan nacional
El gobierno japonés, en lugar de empresas privadas, dirige la iniciativa. Los actores clave son la Oficina del Gabinete, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI), la Organización Japonesa de Metales y Seguridad Energética (JOGMEC) y la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marino-Terrestre (JAMSTEC). El impulso comenzó hace más de 15 años con una ley de política oceánica.
Primeras pruebas y sus impactos ambientales
Japón ha realizado pruebas de excavación a pequeña escala que califica como primicias mundiales. Un test de 2017 en el Okinawa Trough mostró impactos en la fauna hasta tres años después. Un informe de JOGMEC de 2023 reconoce que la minería a escala comercial causaría mayores daños y liberaría partículas tóxicas difíciles de eliminar.
La carrera por los minerales críticos
El país explora tres tipos de depósitos en su ZEE: sulfuros polimetálicos en chimeneas hidrotermales inactivas, costras ricas en cobalto en montes submarinos y lodo de tierras raras (REY) en el lecho marino. También tiene contratos con la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) para explorar en aguas internacionales.
Preocupación científica y oposición internacional
Críticos advierten que la minería puede dañar ecosistemas profundos al destruir hábitats y generar plumas de sedimentos. Más de 20 países piden una prohibición, moratoria o pausa precautoria. Más de 800 científicos han firmado una petición para detener la actividad.
Antecedentes de una política de estado
El gobierno comenzó a considerar seriamente la minería submarina hace más de 15 años. Un plan básico de política oceánica de 2023 lamenta la dependencia de ciertos países para el procesamiento de tierras raras y metales poco comunes, y subraya la importancia de comercializar los recursos marinos propios.
Cierre: El equilibrio entre economía y medio ambiente
Japón afirma que solo minará si se establece un sistema robusto que considere los impactos ambientales. Sin embargo, un crítico señala que el impulso gubernamental puede ser demasiado grande para detenerse ante señales de alerta. El país planea seguir las reglas de la ISA, cuyas regulaciones para la explotación comercial aún están en discusión.